Julio Vasquez.

Radio Renacer

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lunes, 11 de abril de 2011

“Invaden” narcos el sur de EU, alertan



Integrantes de cárteles de México, sus familias y sus socios se trasladan a ciudades de Estados Unidos a lo largo de la frontera para vivir, en la medida en que los grupos expanden sus operaciones en territorio estadounidense, establece una alerta desclasificada del Centro Nacional de Inteligencia sobre Drogas (NDIC), dependiente del Departamento de Justicia.

La alerta, a la cual este diario tuvo acceso, indica que los esfuerzos de las organizaciones criminales mexicanas por expandir sus operaciones en Estados Unidos, ha sido la causa del aumento de violencia a través de la región suroeste.

La información del centro de inteligencia indica que los cárteles de México están operando en, por lo menos, mil 286 ciudades en nueve regiones.

Del total de estas urbes, en 143 las operaciones de tráfico de drogas son controladas directamente por los integrantes de los cárteles de México.

Se señala que el cártel de Sinaloa opera en por lo menos 75 ciudades de Estados Unidos, el del Golfo y Los Zetas en por lo menos 37 ciudades, el de Juárez se ha establecido en 33 ciudades, el de los Beltrán Leyva en 30 ciudades, La Familia Michoacana” en por lo menos 27 ciudades, y el de Tijuana en 21 ciudades.

Sin precisar los nombres de las ciudades en los que se identifican a miembros de los cárteles que se encuentran asentados, la alerta de la NDIC precisa que en esas ciudades se ha incrementado la venta de drogas, así como la violencia.

“No es extraño que la región suroeste de la frontera esté en llamas y que estemos tan preocupados por la violencia relacionada con los cárteles, y que nos preocupe que la violencia pueda crecer mientras los cárteles continúan la batalla por el control de las rutas del narcotráfico de México hacia Estados Unidos, y el control (del tráfico de drogas) en su interior”, establece.

A diferencia de los reportes previos de la operación de franquicias en EU por parte de cárteles mexicanos, la alerta señala que ahora se tiene evidencia de que familiares de miembros de las organizaciones del narcotráfico de niveles medio y bajo se han asentado en territorio estadounidense, especialmente en la región suroeste de la frontera México-Estados Unidos.

Rastreo de sospechosos

Las agencias de seguridad de Estados Unidos busca información para identificar a personas que se encuentran involucradas con organizaciones criminales o cárteles de México dentro de Estados Unidos.

Las alertas son comunicaciones preventivas que el gobierno de Estados Unidos emite para sus dependencias, con respecto a información fidedigna sobre un hecho y con ello pone sobre aviso a su personal.

Las denominadas de alto nivel o clasificadas sólo llegan a un primer círculo del gobierno de Estados Unidos, pero existen otras que se distribuyen hasta los agentes operativos y en algunos casos se hacen públicas a través de las páginas de internet, como ocurre con las alertas de advertencia de viaje del Departamento de Estado de EU.

El reporte en cuestión fue fechado el 27 de marzo y distribuido entre las sedes diplomáticas y puertos de entrada fronterizos el 4 de abril pasado.

La alerta fue enviada a las agencias de Estados Unidos dependientes del Departamento de Justicia y del Departamento de Seguridad Interna para identificar a miembros de los cárteles que están cruzando periódicamente la frontera o que cruzaron incluso con visa y que se asentaron en la región.

Al igual que en el caso de los miembros de la Mara Salvatrucha y miembros de otras pandillas de Centroamérica que ingresan a Estados Unidos, el reporte indica que los agentes deben considerar revisiones para aquellos que usen cadenas con símbolos de los cárteles, chaquetas de cuero, tatuajes y otro tipo de joyería relacionada con los códigos que identifican a los miembros de las organizaciones criminales mexicanos.

La alerta emitida por el NDIC no específica si se han registrado detenciones de miembros de cárteles; cita que se cuenta con evidencia y que se mantendrá la vigilancia en los puertos de entrada, especialmente los terrestres y aéreos.