Julio Vasquez.

Radio Renacer

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viernes, 22 de julio de 2011

¿A quién le importa la historia?

Escrito por: Adrián Javier (lapalabra.encinta@gmail.com)



Cuando tenía menos edad, estaba convencido de que un síntoma de la inminente aparición de la vejez lo representaba la continua comparación verbal de los hechos del pasado con los pormenores del presente.

Pensaba que esa sabia disposición de la experiencia, sopesaba con deleite acontecimientos, estilos y expresiones, como una hábil estrategia de “la generación recién vencida”, para mal ocultar el anonadamiento producido por los novísimos estertores de los tiempos modernos.

Nunca se me ocurrió que el oficio de testigo supone un valor agregado que suele con facilidad inadvertir el orgullo y la pedantería intelectual adolescente.

Es que las nuevas generaciones en su afán de instaurar nuevas reglas, tonos, encuadres, modos o decires, pecan a veces de ceguera y de soberbia, y se dan el lujo de no abrevar a tiempo en el pozo de dicha que supone el conocimiento que ha sabido constituir más allá de sus aristas todo viajero de regreso.

Así sucede en la política, en el arte, en la literatura y en la vida familiar.

Toda generación atisba en sus pasos insurgentes una verdad espectacular que cree demoledora y de tamaño del aire. Mas, ciertamente, ninguna está acabada de tal punto, que su recorrido esencial, visto aún con lupa revolucionaria, no ha de servir a los novísimos regentes de la historia, para el cotejo razonado de los aciertos o el análisis objetivo de los errores.

Lo correcto es partir siempre de los referentes y ceñirse con denuedo a su savia depurada, una vez desbrozados, descubiertos y atesorados sus acertijos.

Tarde o temprano, la historia fija y enjuicia el auténtico encauce del legado de cada cual. Distanciada o no, de la herencia que marca el tiempo, todo lo rumia y absorbe en libertad. Incluso las acciones en despropósitos de aquellos a los que hoy nada parece importarle.

Periodista Tony Rodríguez pone a circular blog-libro

Por Mariela López.


El periodista y escritor Tony Rodríguez presentó el primer blog-libro dominicano, bajo el título “El Ratón Digital.com”.

La obra del comunicador y catedrático universitario fue puesta a circular en el contexto de la tertulia “El Oficio de la Palabra”, que se realiza en el bar Moisés Zouain del Gran Teatro del Cibao.

Marcela Montes de Oca Mirabal, coordinadora del encuentro mensual, dio la bienvenida al público integrado por comunicadores, escritores, gestores culturales y amigos del autor.

Montes de Oca de Mirabal tuvo a su cargo la lectura de la hoja de vida de Rodríguez.

Norberto Sosa, en representación de la Cooperativa La Altagracia, entidad que auspició la obra, habló de su aporte y de lo novedosa de la iniciativa.

El libro de 91 páginas, tiene un prólogo del periodista y escritor Esteban Rosario, quien se refirió al contenido.

Luego Tony Rodríguez agradeció el apoyo de la Cooperativa La Altagracia, de sus familiares, colegas y amigos.

Operaciones Barrick Gold amenazan ríos Bonao

Por Miguel Hernández.

La empresa Barrick Gold tiene 24 concesiones otorgadas por el Estado Dominicano en la provincia Monseñor Nouel, incluida la mina de oro de El Higo, en la Cordillera Central, al oeste de Bonao, donde nacen los ríos Blanco, Tireo, Arroyón y otros afluentes del caudaloso Yuna. Si el pueblo permite la explotación de esta mina en poco tiempo se quedaría sin agua, sin vegetación, y la producción agrícola y ganadera sería historia del pasado.

En la comunidad de río Blanco se ha descubierto una mina de oro con más de 2.5 millones de toneladas de roca mineralizada con un grado promedio de 0.15 onzas de oro por toneladas. Este yacimiento fue localizado en la formación Tireo, con una extensión de 27 kilómetros cuadrados que engloba las localidades Blanco, Río Blanco, El Higo, La Mecha, La Goma y otros.

Esta provincia ya tiene experiencia de los daños que ocasionan la explotación mineral, por lo tanto esta nueva riqueza minera hay que analizarla con toda la atención que merece, dado que esta región ha sufrido muchos engaños, muchas trampas con relación a la extracción de minerales, como es el caso del níquel de Falcondo Xstrata Níkel y los sulfuros de Cotuí que quiere explotar la Barrick.

En este momento debe formarse un frente de todas las organizaciones sociales, populares, campesinas, profesionales, estudiantiles, sindicales, políticas, religiosas, deportivas y la sociedad civil para decirle un rotundo no al gobierno, a la Barrick Gold, a la dirección de minería, porque nuestros ríos, bosques y ecosistemas montañosos no tienen precios. Son criminales los elementos tóxicos que usan en la extracción mineral. Esta situación causa grandes tragedias como la emigración forzosa, deforestación, destrucción de la producción agrícola y la contaminación del medio ambiente.

Condena millonaria a un periódico ecuatoriano por injurias al Presidente Rafael Correa


El diario ecuatoriano ‘El Universo’, condenado por una columna que el presidente de Ecuador, Rafael Correa, considera injuriosa, abrió su edición de este jueves con una portada en blanco y con una frase de la novelista y filósofa rusa Ayn Rand.

El juez ecuatoriano Juan Paredes decretó ayer tres años de prisión para los directivos del diario El Universo y el que fuera su jefe de opinión Emilio Palacio, quienes además deberán pagar 40 millones de dólares (28 millones de euros) a Correa.

El mandatario había exigido 80 millones de dólares y los tres años de prisión para los hermanos Carlos, César y Nicolás Pérez, dueños del diario, además de para Palacio.

Tras la decisión judicial, el diario abre su edición con la parte superior de su portada en blanco, en tanto que en la inferior, el titular “Condenados” antecede a una frase en negro atribuida a Rand.

“Cuando advierta que para producir necesita obtener autorización de quienes no producen nada; cuando compruebe que el dinero fluye hacia quienes trafican no bienes, sino favores; cuando perciba que muchos se hacen ricos por el soborno y por influencias más que por el trabajo, y que las leyes no lo protegen contra ellos, sino, por el contrario, son ellos los que están protegidos contra usted; cuando repare que la corrupción es recompensada y la honradez se convierte en un autosacrificio, entonces podrá afirmar, sin temor a equivocarse, que su sociedad está condenada”, publica el rotativo.

Tras conocer la decisión del juez, Correa aseguró que se ha “marcado un hito, se ha hecho historia”, según publica el diario digital El Ciudadano. Expresó que ojalá la sociedad reaccione con este ejemplo y luche por demandar a los medios de comunicación que, abusando de su poder mediático y su “patente de corso”, injurian, calumnian y hacen política ilegítimamente, añade ‘El Ciudadano’.

Manifestó que lo que espera es que brille la verdad y lamentó que pese a los hechos el diario ‘El Universo’ haya rechazado la sentencia mencionada contra su directiva. “Que pague lo que tiene que pagar el diario y yo sabré a qué destino envío a esa plata (dinero), no me interesa un centavo, y peor de una persona como Emilio Palacio y los señores Pérez, eso irá a fines adecuados”, puntualizó. “Seguiremos luchando hasta que se agoten las instancias judiciales y cuando ganemos la instancia final, tomaré la decisión que corresponda”, dijo.

Tras conocer el fallo, en un comunicado, ‘El Universo’ calificó el caso como “un atropello contra el principio universal de la libertad de expresión” y anunció que apelará la sentencia. En cambio, Alembert Vera, abogado de Correa, dijo en el diario oficial ‘El Ciudadano’ que “sí existe en el Ecuador en este día la verdadera defensa de la libertad de expresión, una libertad de expresión que consiste en que no exista el derecho al insulto”.

El abogado afirmó, además, que analizará el hecho de que el juez otorgó sólo la mitad de la indemnización exigida, para determinar “si amerita algún trámite judicial adicional”.

En la audiencia el pasado martes, los directivos de ‘El Universo’, el diario tradicional de mayor tirada de Ecuador, ofrecieron a Correa publicar un texto que él considere pertinente como rectificación. Correa rechazó la oferta, pese a que en el pasado había dicho que retiraría la querella si el rotativo corregía la columna.

El mandatario interpuso la querella contra El Universo en marzo pasado por una columna en la que Palacio aseguraba que durante un levantamiento policial el 30 de septiembre de 2010 él ordenó “fuego a discreción y sin previo aviso contra un hospital lleno de civiles y gente inocente”.

El mandatario estuvo retenido gran parte ese día en el hospital policial y fue rescatado tras una operación llevada a cabo por fuerzas leales en medio de un intenso tiroteo.

Delicias enlatadas


Caius Apicius | EFE
Madrid
Parece mentira, pero a estas alturas todavía hay quienes miran no ya con desconfianza, sino con auténtico desprecio, las latas de conserva; les parece que comer “de lata” es comer mal, cuando no tiene por qué ser así, salvo que las latas que utilice sean conservas de mala calidad.

Porque hay joyas. Para empezar, habría que recordar a estos ciudadanos que la máxima encarnación del lujo gastronómico viene en lata, o en tarro de cristal: el caviar.

El caviar es una semiconserva, y no por ello es despreciable. Pero no vamos a irnos tan altos en la escala de precios y el lujo, ni siquiera a las alturas a las que nos podría llevar un buen bloc de foie-gras, que tampoco es barato, si es de calidad y no está para hacerle un feo.

El abuso, qué duda cabe, es malo. Yo no voy a aconsejarles nunca que, como un amigo mío, pongan en su mesa más que comida “de marca”, aludiendo con esa expresión a las etiquetas de las latas que abren en su casa todos los días.

No es eso. Pero que pueden hacerse platos, e incluso menús completos, muy atractivos con poco más que un abrelatas... que no les quepa la menor duda.

Por cierto, elijan bien su abrelatas. Hoy los hay teóricamente perfectos, eléctricos, aparatosos... Yo, que para todo lo manual soy un torpe “de manual”, sigo usando el pequeño, sencillo e infalible abrelatas de explorador. Reconozco, eso sí, que el sistema llamado “abrefácil” ha mejorado bastante y ya no es fácil que el ejerciente se lleve un dedo por delante al abrir una lata sin poner cuidado.

Empecemos por un aperitivo marisquero: unos buenos mejillones en escabeche, ya saben, esa salsa roja tan deliciosa que acompaña al molusco.

Aunque se coticen más, no son los ejemplares “gigantes” los que más me gustan; prefiero una latita con diez piezas que otra, de igual peso, que sólo contenga seis.

El de los mejillones en escabeche es el único caso, junto a las sardinas en aceite de oliva, en el que no es aconsejable cambiarles el líquido de gobierno.

jueves, 21 de julio de 2011

NICOLAS SANTOS: La carrera de un delincuente


Por Johan Rosario



Entre las muchas acciones delictivas cometidas por Nicolás Santos figura puntera la estafa a su hermano Ramón Santos, al que mediante un acto de aparente prestidigitación logró convencer para que le facilitara el título de su casa, la que luego hipotecó por una fuerte suma con el prestamista de Gurabo Nelson Domínguez.



Fueron largos meses -narra Ramón- de empalagosa insistencia hasta que -dominado por una suerte de hechizo, llena la cabeza de promesas que resultaron de humo- acabó cediendo al clamoroso despropósito de 'prestar' los papeles de su vivienda por 'par de meses'. La propiedad lleva ya varios años hipotecada, y corre riesgo de ser embargada en cualquier momento, mientras que Ramón Santos hace malabares y apela a la caridad de amigos y allegados para, a duras penas, reunir parte de los altos réditos mensuales que lleva sobre sus hombros, a los que, por inflados, casi no puede hacer frente. Los tuvo que asumir para no perder el único patrimonio material que logró en toda su vida.



Del sujeto que dilapidó el dinero -casi un millón de pesos- como el amigo del caballo, ni por la silla volvió y sólo se sabe que ha virado totalmente el rostro frente al tema y solo mira hacia atrás o toca el intrincado asunto para advertirle a Ramón que 'si sigue hablando algo le pasará'.



Entretanto, a José Rosario -su cuñado- Nicolás Santos también lo estafó con 200 mil pesos (15 mil dólares de la fecha) tras 'venderle' en 2001 unos equipos de imprenta que estaban realmente empeñados y a punto de ser incautados por el empresario Rafael Caraballo (Baby) -de lo cual se enteró José cuando ya era tarde, perdiendo así el abono que, fiándose de la 'honorabilidad' de su pariente, entregó a ojos cerrados como adelanto en la negociación que más tarde devino en estafa-. De nada valieron los muchos esfuerzos hechos por recuperar aquel dinero que finalmente quedó en manos del malhechor.



Cuenta por igual en su prontuario delictivo el engaño a otro Ramón -Mon de apodo-, humilde dueño de ventorrillo ubicado en el populoso sector 'Los Fritíos', de Tamboril, al que le arrebató 50 mil pesos 'para sacarle a su hijo de la cárcel'. En aquel momento se camuflajeó de influyente, alegando tener 'fuertes conexiones con los jueces dominicanos'. Ese dinero jamás apareció y el hijo del comerciante tampoco salió libre bajo 'el poder de Nicolás'. Lleno de lágrimas los ojos un día este pobre señor me contó en detalles cómo le fue robada la importante suma de dinero. Tengo grabada aquella conversación.



Ya antes había rifado una jeepeta fantasma mientras se desempeñaba como Presidente del Colegio Dominicano de Periodistas, filial Santiago y de la Aurora -E León Jiménes- fue botado deshonrosamente largo tiempo atrás porque, en la misma tesitura, lo sorprendieron robando.



A principios de 2010 fue sacado a punta de cañón de su casa, por supuestamente falsificar la firma de otro hermano suyo, Misojo de apodo, humilde hombre del volante y padre de familia al que habría comprometido en una deuda que contrajo en la Cooperativa Médica de Santiago. 'Le cogió la cédula dizque para ponerlo de referencia y luego resulta que utilizó su nombre y le falsificó la firma para tomar un préstamo en esa Cooperativa', nos confió una fuente. Mediante un gran operativo desplegado en horas de la madrugada, una fiscal acompañada por varios agentes policiales allanaron la casa donde radica el individuo y tras arrestarlo, lo condujeron esposado a la Fortaleza de la policía en Santiago. Aquel aparatoso operativo fue presenciado, con enorme sopresa, por decenas de vecinos del sector 'Los Fritíos'. Salió en libertad gracias a que varios periodistas y dirigentes del PLD intervinieron 'para que le dieran un chance'. Los cargos criminales le fueron retirados, pero tuvo que hacer entrega voluntaria de una jeepeta mitsubishi montero que entonces poseía, con lo cual saldó el monto del nuevo engaño en que incurría.



En New York hay varias personas, Heriberto Pichardo del PLD incluído, a los que en mi presencia les ofreció libros a 10 dólares y al recibir billetes de 20 para la transacción, se hacía el 'chivo loco' y no les devolvía el cambio. Ante la exigencia de las personas para que les retornara el cambio, se escurría alegando que no disponía del mismo y que 'más tarde' les devolvería. Nunca el dinero volvió a manos de las personas. Son más de 25 los casos como este. Todos están dispuestos a testificar.





Lo ayudé en 2007 a vender más de 300 libros, "El despertar de un río Impredecible" se llama la obra, sin condición alguna, y de paso lo alojé en mi casa para asistirlo mejor en la materia. Hasta publicidad le coloqué gratuitamente en la Revista Latina y en Supercanal Caribe y logré colocarlo también como orador central del reinado de Haverstraw. Solo en esa actividad vendió más de 60 ejemplares. Al final ni las gracias dió, ni a mí ni tampoco a Ramón Soto y Arismendy Martínez, directores del periódico El Sol de New York y organizadores del certamen que le sirvió como plataforma, dejando una larga estela de negativos comentarios por la inconducta observada.


En el Club de Manhattan, en otro acto organizado por este servidor en coordinación con Felipe Rosario, entonces Presidente del Centro Comunal Tamboril, vendió sobre las 50 copias y tuvo el tupé, en mi propia cara, de venderle un ejemplar a Felipe, olvidando la necesaria cortesía que debió tener con quien lo ayudó al indiscutible éxito del acto de lanzamiento. Días más tarde Felipe Rosario me llamaría lleno de indignación para comentarme 'la indelicadeza de Nicolás'. También allí ofertó por micrófono los libros a 10 dólares, pero a nadie devolvía cuando recibía billetes de US$20, en un nuevo capítulo de su actitud tramposa.



En otro orden, una señora se quitó la vida, y días antes acusó en público al mismo maleante de no pagarle una deuda que mantenía con ella, dinero que la mujer aseguró usaría para comprarle alimentos a sus hijos. Frente a una gran multitud congregada en Los Fritíos, vociferó con energía: "mi muerte será por culpa de Nicolás Santos". Dos semanas más tarde la señora se suicidaba tomando un letal veneno. Dejaría una nota en la que subrayaba las razones de su suicidio, saltando a relieve en primer orden el nombre del mismo sujeto al que ella días antes responsabilizó de su muerte.



Y lo más reciente, de lo que poseo documentación también: tanto él como su esposa Carmen Rosario intentaron, con documentos falsificados de nuevo, hipotecar una casa que no les pertenece, la cual está ubicada en el mismo sector 'Los Fritíos', en Tamboril. Se trata de la casa familiar de los Rosario (propiedad de Daniel y Carmenelia Rosario, padres de Carmen)



-RELATO-





Una tranquila mañana de sábado sonó el teléfono del hogar que por entonces compartía con mis padres en New York. Nunca timbraba antes de las 10 am, pero ese día ocurrió y el repicar insistente del aparato automáticamente me hizo presagiar algo malo.



Como un poseso salté de la cama y contesté al aparato, envuelto aún en las brumas del sueño. Y en efecto, mala hora resultó aquella. Era el profesor Ramón Santos quien, sin apenas saludarme correctamente disparó de inmediato, temblorosa pero firme la voz: "Johan, soy Ramón, de Tamboril. Estoy parado frente al play municipal y voy a matar a ese ladrón de mi hermano, hoy mismo termino con la vida de Nicolás Santos. Una cosa sí te garantizo: no lo mataré sólo a él. Tu prima -Carmen Rosario se llama- también disfrutó con el robo que juntos me hicieron. Voy camino a Los Fritíos a vengar la burla que entre los dos me han hecho".



Mareado todavía y sin reponerme del todo ante lo que mis oídos acababan de escuchar, logré balbucear algunas descompuestas palabras: -Ramón -atiné a preguntarle- Te sientes bien? Estás solo ahora? Su respuesta fue seca y cortante, de sólo cinco palabras: Sí, y no pienso detenerme. Era tal su ofuscación que no entendió bien mi pregunta inicial.



En ese instante comprendí lo delicada de la situación, la que presagiaba tragedia, y me enfrasqué en una larga conversación con mi interlocutor para intentar conocer mejor los motivos de su temeraria desición e intentar desmontarla de mi manera mejor. No vale la pena -le dije tan pronto terminó el largo monólogo con el que filosofó sobre sus motivos- que fracases por algo material, que a fin de cuentas tendrá siempre solución. Aparte -le seguí razonando- Nicolás es tu hermano y mancharte con su sangre sembrará luto en toda tu descendecia. No hay dinero en el mundo ni bien material que valga más que tu libertad y la tranquilidad de los tuyos. Piénsalo, al menos ese deseo concédeme, ya que has confiando en mí para interceder en el tema.



Respiró profundo y entonces me contestó, casi tres minutos después de un angustiante silencio que pareció una eternidad: "Llama a alguien más directo de la familia y hazme una conferencia. Solo así me detendré. Quiero que Daniel, tu tío, sepa lo que está pasando y se involucre". Tuve que mover rápido el cerebro, porque de repente me nublé con todo lo que, amenazante cual mar crecido, se precipitaba a mis oídos. Ví pequeño el menú de opciones en ese instante oscuro, en el que una catástrofe familiar asomaba, y llamé al único de la familia cuyo número telefónico localicé en la prisa de la mala hora, la que sin yo llamar tocó a mi puerta aquella mañana. Se trataba de Aurelio Rosario.



Enterado minuciosamente de la situación por boca del propio Ramón, Aurelio de inmediato mostró extrema preocupación y al igual que yo lo emplazó a deponer su violenta y desafortunada determinación. -Es que tú sabes, me han arruinado, que mi mujer no duerme, que si mi vida se ha gastado, que he envejecido prematuramente. Lo tengo que hacer para lavar el honor de mi hogar -insistía. Que si no es fácil perderlo todo, que yo solo sé todo lo que sufro, que si fue casi por un millón que hipotecó mi casa, que ese ladrón, que esa ladrona, que si la estoy a punto de perder, que si he visto borrarse mis días, que si mi espíritu se ha anulado. Que mi mujer está interna, que si mi hijo ha enloquecido por lo mismo. Fueron esas, entre muchísimas otras, las angustiosas y martillantes palabras de aquel hombre que, hundido hasta lo más hondo de un peligroso abismo, reaccionaba así frente a la inminente pérdida de su casa, único patrimonio familiar acumulado en 30 largos años de labor magisterial y la que, mediante acto notarial, le habían anunciado sería embargada el miércoles de esa misma semana, o sea, cuatro días después de nuestra conversación primera.



Luego de mucha pericia y de negociar con él, Ramón nos dió tanto a Aurelio como a mí el teléfono del prestamista con el que había sido contraída la deuda hipotecaria. A partir de allí, sin saber cómo pero ya ligados al tema de sopetón, sin guardar relación alguna con la historia, salvo la condición de primo hermano de Carmen, iniciamos una ronda de conversaciones que pasó desde el prestamista original de la deuda -Nelson Domínguez de nombre- quien nos enteró de las muchas oportunidades concedidas a Nicolás, el marido de mi prima. Que si era un rastrero, que si le debía varios cientos de miles de otros negocios aún pendientes, que si es un delincuente, que si le había puesto mil fechas, incumplidas todas, que si se le vivía escondiendo y un largo etcétera que no viene ahora a cuento.



Lo cierto es que Aurelio y quien suscribe logramos negociar con el prestamista en cuestión, bajo la promesa de amortiguar parcialmente los intereses con nuestro propio dinero, sacándolo de nuestros bolsillos sin tener realmente vela en ese entierro, y fue así como se mataron dos pájaros de un tiro: Nelson Domínguez, el prestamista, dió garantías de que esperaría par de meses más para ejecutar el prometido embargo y Ramón Santos quitó la mano del gatillo que tenía oprimido casi en la cara de Nicolás.



A partir de entonces me dediqué hasta los huesos a promover reuniones familiares, toqué varias puertas, viajé varias veces desde Haverstraw a Pensylvannia, diligencias tendentes, todas, a conquistar ayuda entre los más cercanos para rescatar a Nicolás y Carmen del obvio agujero financiero en el que estaban metidos. Simplemente me involucré, fuí llamado a una escena ajena a mi mundo, y sin consultar razones ni motivos ví la parte humana y me introduje.



No supe nunca por qué la deuda, ni en qué había sido invertido o gastado aquel importante capital de más de un millón de pesos. Reunimos una suma entre Aurelio, José, Jorge David (hermanos estos últimos tres de Carmen) y quien suscribe y, además de un vuelo para que viniese a trabajar y así encarara el compromiso que le estaba haciendo trizas su tranquilidad y la de su familia, le saldamos a Nicolás Santos esa parte que evitó que Ramón halara del gatillo, aquel que por teléfono me juró que apretaría la mañana negra en que fuí convocado a la dantesca historia aquí relatada.



Fue así, disgregándome del punto central, pero no deja de estar conexo, que pude descifrar el enigma. Supe que algo muy malo ocurría con Nicolás y sus finanzas, lo que es natural en cualquier ser humano. No lo que no resulta gracioso es cómo intentaba siempre 'salir del hoyo'. Cierto que nunca lo cuestioné de frente, solo pensé en la ayuda que podía brindarle al amigo y a mi prima. En uno de mis viajes a dominicana, en 2009 -esto para que dimensionen mejor la historia- recibí una extraña llamada precisamente de Nicolás, quien la misma mañana en que llegué a Tamboril procedente de New York me solicitó 5,000 pesos en calidad de préstamo, para él y Arturo Taveras, periodista también, lanzar una revista electoral. El grupo de los cinco creo que se llamaba. Me explicó que al pobre de Arturo había que ayudarlo, que había caído en la bancarrota, que estaba desempleado y no tenía con qué comer. Al escuchar aquello, paradójicamente entre sueños también, sin vacilar contesté a Nicolás: "No te preocupes, sabes que no hay problema. Esta misma tarde te los paso". Y no puede ser ahora mismo -insistió con desespero. No -le respondí. Estoy acostado aún, Nicolás. Son apenas las 7:45 de la mañana. Llegué por la madrugada, en el vuelo nocturno de Jet Blue. Te veo por la tardecita, ni siquiera he cambiado dinero ni nada aún. Está bien -me respondió- Arturo y yo contamos con eso.



Efectivamente, esa misma tarde, urgido por sus muchas y desesperantes llamadas, nos vimos y le entregué los RD$5,000 requeridos. Grande fue mi sorpresa cuando, ese mismo día por la noche, coincidí precisamente con Arturo Taveras en un acto celebrado en el restaurant Lopizza, y le comenté, contento: "Le entregué la cosa a Nicolás. Disculpa lo poco". Evidentemente molesto y enrojecido casi ipso facto, Arturo reaccionó con sin igual ira: "de qué dinero tú me hablas, Johan?" -me tiró a voz en cuello. "El que tú mandaste a solicitar vía Nicolás" -le respondí. Y no hubo más nada que hablar. Quedó muy claro aquello.



Una tarde cualquiera, varios días después, me acerqué por la casa de Nicolás -que en realidad no le pertenece, esa es la casa de los padres de su esposa Carmen- con la intención de hablar sobre el cuestionable argumento utilizado para los 5,000 pesos y la devolución de los mismos, pero nunca pude introducir el tema, porque apenas acabando de llegar allí, la pareja -Carmen y Nicolás Santos- me solicitó casi de inmediato acompañarle a un extraño lugar, que resultó ser el trayecto que conecta a Cuesta Honda con Licey Los Santana.



Se detuvieron en la solitaria zona, y me hablaron allí de un serio compromiso económico que mantenían con alguien -cuyo nombre no me dieron y yo tampoco les pregunté-, que habían mal empleado el dinero y les era urgente reunirlo 'porque sus vidas corrían peligro...que no dormían'. "Préstanos 25 mil dólares", me increparon casi sin rodeos, mirándome de frente, llorosos los ojos. Les expliqué que no estaba a mi alcance esa suma, que mi capital era pequeño y lo tenía invertido en par de vehículos que mantenía en Supercanal bajo un intercambio.



Insistieron hasta la saciedad, pensando tal vez que estaba a mi alcance prestarles aquella suma, pero les insistí en mi incapacidad momentanea, y entonces me hablaron de una eventual venta de su negocio, una imprenta que tenían en Santiago, y por igual les dije que no veía brecha para adquirirla porque no entraba en mis planes ni posibilidades. Les prometí, eso sí, hablar con algunos parientes a mi retorno a New York para ver en qué podíamos auxiliarlos y así 'evitar la tragedia' de la que ellos mismos me hablaron con gran y desbocado énfasis.



A partir de mi promesa 'de ver qué se podía hacer por ellos apelando a la familia' llovieron las cenas y almuerzos y los encuentros a los que fuí invitado por estos dos señores, hubo galanteos de los más diversos colores, todos con el evidente propósito de resolver su urgencia material del momento. Incluso, Nicolás Santos desentrañó o se inventó no sé de dónde un inmenso legajo de papeles que dijo eran contratos de distintas instituciones del gobierno, que como ya él estaba pegado con el PLD yo solo le tenía que 'avanzar' 80 mil dólares a los funcionarios que tenía de intermediarios, y que me iba a conseguir un gran caudal de contratos publicatrios por encima de los US$200 mil dólares para colocarlos en Supercanal.



Me mostró incluso los supuestos contratos ya firmados. Pero había una condición bien curiosa: los 80 mil dólares tenían que entregarse por adelantado, en el mismo momento de firmar los preindicados contratos. Era una rara forma de publicitar al gobierno dominicano, sacando yo dinero de mis bolsillos por adelantado para entregarlos sini condición a un 'buscón'. Los 200 mil dólares de los 'contratos' llegarían 6 meses después, es decir, el pago correspondiente a las pautas que yo colocaría. Pocos meses después de aquello, hablando yo con el Gerente de Edenorte en una conferencia que dictó en New York y habiendo hablando además con varios directores de las instancias gubernamentales que a la sazón me mencionó Nicolás Santos, pude constatar que esos acuerdos publicitarios solo existieron en la retorcida mente del sujeto. Eran documentos falsificados. Solo quería los 80 mil dólares de avance 'para espantar la mula'.



Su macabro plan aparentemente surgió a raíz de que para explicarle el por qué de mi incapacidad de localizar los 25 mil dólares solicitados a la carrera, le hablé someramente sobre el acuerdo de publicidad que mantenía con Supercanal, el que me daba la habilidad de colocar publicidad en la programación local de Supercanal 33 y también en Caribe -que es la señal internacional de la misma empresa-. La llamada de Ramón Santos, varias semanas después de todo aquello y de que decliné la oferta de los 80 mil dólares adelantados contra los 200 mil a futuro, me terminó de armar el rompecabezas. La deuda de la que me hablaron aquella vez en Cuesta Honda era con él, Ramón Santos. Querían bajar la presión de un lado para ponerla en el otro, incluso con contratos fantasmas y con la misma imprenta con la que ya antes engañaron a José Rosario con los 200 mil pesos. (CONTINUARA)...

Un dia como hoy, pero en 1906



Franklin D. Roosevelt, presidente de EEUU, y Porfirio Díaz, presidente de México, consiguen que firmen la paz Guatemala, El Salvador y Honduras.

Aplicación de código procesal penal arroja aumento presos preventivos


Durante la implementación del Código Procesal Penal, en la República Dominicana se registra un aumento de los presos preventivitos, y, en consecuencia, las cárceles del país están llenas de presidiarios sin condena, revela un estudio realizado por dos especialistas del Derecho Penal.

El dato está contenido en una tesis presentada por John Garrido y Patricia Durán, para obtener el título de Master en Derecho Penal y Procesal titulado “Uso excesivo de la prisión preventiva en el sistema penal dominicano”.

La monografía fue presentada ante un jurado de catedráticos de Derecho Penal de la Universidad Autónoma de Santo Domingo (UASD) que le dio su aquiescencia. El estudio determinó que República Dominicana es el quinto país de América Latina con mayor número de presos preventivos y en el mundo uno de los que más internos sin condena tiene por cada 100 mil habitante.

De acuerdo al estudio, las estadísticas reflejan un incremento de presos sin condena que va desde el año 2003 hasta el 2009, y que ésta situación no solo afecta la calidad de los servicios penitenciarios, sino que al Estado dominicano le sale más costoso económicamente un preso preventivo que uno condenado.

El tratado determinó también que la excesiva cantidad de reclusos que esperan juicio se debe básicamente a tres causas que van desde el incumplimiento de las obligaciones constitucionales y convencionales hasta una distorsión conceptual del operador penal, y que una causa que la origina es el propio Código Procesal Penal.

Ante el jurado evaluador, compuestos por jueces y abogados expertos en el tema, Garrido y Durán dijeron que la Constitución de la República establece que la prisión preventiva es una medida de coerción excepcional que solo hay que imponerla como medida extrema.

FELICIDADES EN TU CUMPLEAÑOS


Esta de fiesta de cumpleaños HOY el destacado periodista Tony Brito por tal ocasión familiares y amigos le tienen un agasajo esta noche..FELICIDADES EN TU DÍA BRITO...

Pablo Milanés ofrece un recital cargado de emoción y nostalgia


Madrid, (EFE).- Casi sesenta años después de sus inicios y tras haber convertido en clásicos de la música cubana muchas de sus canciones, el cantautor Pablo Milanés ofreció esta noche en los Veranos de la Villa de Madrid un concierto cargado de emoción y nostalgia.

Frente a cerca de 2.500 personas, recordó algunos de sus temas más longevos y populares, como Yolanda o Yo no te pido, junto a otros extraídos de su último álbum, Regalo, del que sonaron Diario de Mauricio y Matinal.

A las 22:00 horas, los músicos que lo acompañan comenzaban a tocar los primeros acordes de Proposiciones. Poco después, aparecía entre aplausos y vestido completamente de negro, el maestro de ceremonias de la velada: Pablo Milanés.

Espero que la pasemos feliz, dijo sonriente una vez acomodado en su taburete. Tras un escueto saludo, la música volvió al escenario de Puerta del Ángel de la mano de Plegaria y Los días de gloria, que sirvieron para demostrar la buena forma que mantiene el cubano.

El amor, tan presente en sus composiciones, no tardó en aparecer, y lo hizo de la mano de Si ella me faltara alguna vez. Tierna y cálida, la voz de Milanés, por la que parece que no pasan los años, fue hechizando al público.

Mientras, la solvente banda que lo acompaña envolvía su canto con melodías en las que instrumentos como el violín, tocado con maestría por Roberto González; el piano, a cargo de Miguel Núñez; o el saxofón de Hernán Velasco, cobraron especial relevancia.

De qué callada manera, un tema nacido de la letra de Canción -un poema del escritor cubano Nicolás Guillén-, dio paso a El pecado original, que Milanés quiso dedicar al movimiento gay, y en especial a su hermano Lázaro Gómez, que corre a cargo de la dirección artística del grupo.

"Vamos a tocar primero Despertar', dijo Milanés dirigiéndose a sus músicos, que inmediatamente respondieron a su petición. Un solo de violín puso el broche a una interpretación cargada de sentimiento.

A continuación, el artista cubano explicó que iban a tocar algunas de las canciones pertenecientes a Regalo, su último trabajo. Fue entonces el turno de Diario de Mauricio, Matinal y El largo camino de Santiago.

Después de agradecer los aplausos con los brazos abiertos y una enorme sonrisa, sonó "Identidad" de cuyos coros se encargaron varios de los instrumentistas con la ayuda del público.

No obstante, los temas más celebrados estaban por llegar y las primeras notas de piano de "Años" fueron seguidas de una gran ovación de la grada.

Pero si hay una composición que representa la carrera de Pablo Milanés, esa es "Yolanda". Su preciosa y romántica letra fue coreada con devoción por muchos de los asistentes.

"Ha sido verdaderamente una noche maravillosa", comentó el cantautor antes de lanzarse a "El breve espacio", tras el que abandonó junto a los músicos el escenario.

Empujado por los aplausos y los gritos de "otra", regresaron para interpretar dos bises: "Para vivir" y "Yo no te pido", que finalizó con todos los espectadores aplaudiendo en pie.

Miembro de la Nueva Trova Cubana, Pablo Milanés demostró anoche que sigue siendo capaz de emocionar con sus temas, en los que el amor juega siempre un importante papel. EFE.